En la sección “mesa país” del programa radial de Shirley Varnagy, se reunieron Juan Barreto, Yon Goicoechea y Rafael Simón Jiménez, debatieron sobre las posibles soluciones a la crisis política que atraviesa el país y el liderazgo del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, y el de Nicolás Maduro.

Ante la pregunta de Varnagy sobre cuáles serían las claves para la solución de la crisis política, social y económica en Venezuela, Goicoechea expresó: “Nuestra tesis es que Nicolás Maduro no es presidente institucional porque no fue electo en elecciones limpias. En ese caso, acordamos que el presidente de la Asamblea Nacional asumiría la presidencia de la república, tal como ocurrió. En Venezuela hay un régimen de facto y cuando rompes con ese marco, te sales del hilo democrático y político. Este problema es de naturaleza, tenemos un gobierno de facto y hay una sociedad tratando de liberarse. Para nosotros es importante que las personas tengan constancia. Yo preferiría unas elecciones libres, como una gran parte de la Venezuela democrática lo quiere, pero no estamos de acuerdo con vivir en paz con una dictadura, no está nuestras opciones. Todo es negociable menos vivir en dictadura”.

Al mismo cuestionamiento, el historiador Rafael Simón Jiménez contestó: “Cuando se trata de una estrategia para una determinada situación, en Venezuela existe una situación terrible. Están dadas las condiciones para un cambio político, se tiene que evaluar las fuerzas y en base a eso diseñar la estrategia. Soy partidario de una frase que dice “conoce a tu adversario como a ti mismo y ganarás mil batallas”, es necesario un gobierno de transición y elecciones libres, donde el pueblo de Venezuela decida su destino”. Opino que el dogma conduce a la equivocación y cuando estás en un lado que no escuchas y no entiendes a otros, cuando solo aprecias tus condiciones y confías que solo con tu voluntad y creencias, puedes doblegar a otros, te chocas con una pared. Lo peor es perseverar en el error y en las valoraciones equivocadas, vas directo al fracasó”.

Posteriormente, el dirigente chavista y ex alcalde Metropolitano, Juan Barreto, detalló que “el mantra de la oposición se ha venido repitiendo, me parece equivocado, porque afirman que deben cesar la usurpación y rompen con el hilo democrático. La oposición se va al extremo, entonces empiezan a prometer cosas que no pueden cumplir. ¿Cómo se cesa una usurpación? Eso no aparece en ninguna parte, lo que establece la Constitución es que muera o renuncie, y lo segundo no ocurrirá. El cese de la usurpación te lleva a una intervención norteamericana y, de alguna manera, lo afirman cuando dicen que “todas las opciones están sobre la mesa”.

“La primera equivocación de la oposición fue no iniciar por una transformación inmediata del Consejo Electoral, se trataba de luchas concretas que se puedan cumplir. Cualquier lucha que se emprenda debe ser constitucional, democrática y dialogada. Cuando el señor Guaidó aparece en el escenario, lo primero que dice que niega el diálogo y desconoce al otro y esto lo pone en el vagón del radicalismo”, enfatizó Barreto.

Sobre el uso de la Fuerza

Shirley Varnagy planteó en la mesa de debate si en la actualidad, el gobierno de Nicolás Maduro tiene más fuerza que la oposición. Goicoechea enfatizó que “Hemos planteado una salida a la crisis democrática y tenemos los puntos para lograrlo. Lo más sano sería que Nicolás Maduro aceptará que fracasó, porque quien lleva al país en una situación como esta no debe considerarse exitoso. No estamos dispuesto a ir un diálogo sin tener una ruta o un camino. La situación no es la misma desde hace cinco años, han perdido espacio, por ejemplo, lo ocurrido en la OEA es un hecho histórico, al igual que ya no cuentan con tanto respaldo internacional (…) No es verdad que haya un desconocimiento de las fuerzas intermedias”.

“Sí. El ejército que se moviliza, las relaciones internacionales proporcionan fuerza, la fuerza no se mide en las encuestas. La oposición se construye un enemigo, no ataca al enemigo que tiene al frente y, por lo tanto, termina batallando con el enemigo equivocado. Tienen una posición radica pro Norteamérica y, por otro lado, tenemos un gobierno terriblemente mal. Un gobierno que, simplemente, está atricherado en su posición con elementos represivos convencionales”, agregó Barreto.

“¿Qué es lo que pasa? Evidentemente la oposición no capitaliza ese descontento, ya Maduro hubiese salido por descontento popular. Desde que apareció el Chavismo, la oposición no ha sabido conectarse con esa parte de la población. No se conecta con el discurso con la gente, la gente es lo que quiere es la medicina, comida, que le llegue los servicios básicos, no hay un mensaje movilice, tal como lo hizo Chávez en los 90. No han sido capaz de construir un discurso que movilice o conecte”, atinó Rafael Simón Jiménez.

“Para que haya cambios en los servicios públicos debe haber un gobierno confiable que permita las inversiones”, finalizó Goicochea.

Noticiero Digital

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