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Vladimir Gessen: Nicolás Maduro o corre, o se encarama

by • 3 julio, 2014 • Opinión, Tendencias comentarios319

“Al desparecer Hugo Chávez el PSUV se quedó sin líder y sin propuesta propia, se han aferrado a su organización política y a un ensueño, una ficción que se llama “el chavismo”, nos comenta el psicólogo y analista Vladimir Gessen en entrevista para El Diario de Caracas. “No existe ninguna revolución sin que contenga un  liderazgo, una propuesta ideológica o programática y una organización política que impulse el proselitismo hacia su causa. Maduro no parece el líder del oficialismo, y la propuesta de ‘chavismo’ es una quimera. De manera que el Congreso del PSUV deberá definir quién será el abanderado, el guía, y el nuevo proyecto social y político que sustituirá al denominado chavismo. Si no lo hace el PSUV no se sostendrá en el poder y pasará a un segundo plano” concluye Gessen.

Se acerca el III Congreso del PSUV y algunos analistas señalan que la pelea es a y que el  corre el riesgo de dividirse, ¿Cree que eso sea posible?

– Hasta ahora la pelea es verbal y de acusaciones. El PSUV siempre ha estado dividido, entre civiles que se sumaron al chavismo provenientes de las filas comunistas y de la izquierda venezolana, y los militares del originario MBR 200, por una parte. Por la otra, concurre la división entre los pro-cubanos y los que rechazan la sujeción a Cuba y a los hermanos Castro. También, entre quienes quieren un socialismo  Unión Soviética o la de Mao y los que desean un modelo europeo de un socialismo nórdico moderno. Hasta les escuchamos decir a dirigentes del PSUV que en el partido conviven dirigentes de izquierda y de derecha. El PSUV es una mescolanza que solamente se mantuvo unida porque existía un “supremo” líder a quienes todos obedecían. Ahora la división está presente en la opinión pública, a través de cartas como la de Giordani, y de quienes le han apoyado, y las acusaciones de Maduro y otros por la deslealtad en que habrían incurrido. En el Congreso del PSUV esta división se pondrá de manifiesto porque lo que estará en juego es quién será el nuevo “supremo”.

¿Diosdado Cabello o Nicolás Maduro?

– En principio sí, porque si gana Maduro será el ocaso de Diosdado, y si gana Diosdado, Maduro tendrá que aceptar un poder detrás del trono que le dictaminará qué hacer. Pero creo que la situación es más complicada. Me explico, en el oficialismo lo que está en juego es la supervivencia en el poder. De lo que en este Congreso ocurra no solamente están pendientes los pesuvistas. También están interesados los ciudadanos civiles y los ciudadanos de uniforme. Si triunfa el “madurismo”, el modelo cubano que Maduro pareciera propugnar no será bien recibido por los ciudadanos de uniforme particularmente. Tampoco, Maduro se ve dispuesto a darle un nuevo rumbo al país, lo cual representaría su salvación. Su clara indecisión para solventar los problemas económicos del país preocupa no sólo a la oposición, sino a todo el país incluido a los “chavistas”. Si el “diosdaísmo” gana no le quedará más remedio a Nicolás Maduro: O corre o se encarama. En ambas hipótesis, en el III Congreso del PSUV se estará decidiendo el destino de Venezuela.

Algunos analistas expresan la probabilidad de un golpe de estado en Venezuela ¿Está de acuerdo?

– Bueno, ¿Cómo puedo evadir que el propio gobierno, y connotados dirigentes del PSUV, dicen que puede haber un golpe de estado, e incluso un magnicidio que conllevaría al mismo escenario?… La historia de Venezuela nos señala que en cada coyuntura histórica la asonada militar se hizo presente. Lo que le diría al gobierno es que ellos siempre hablan del golpe opositor, pero le recuerdo que los “coup d’État” los dan los militares.

Algunos dirigentes del PSUV han manifestado que deben buscar un liderazgo colectivo de la revolución y Maduro creó el Alto Mando Político y Militar de la Revolución ¿No cree que esa puede ser la solución?

– Esto surgió en Cuba a la muerte de Chávez. No teniendo un líder claro en Venezuela, seguramente los hermanos Castro sugirieron un acuerdo para hacer un gobierno de jefatura colectiva. Los comunistas de la extinta URSS lo practicaron. Por ello, pienso que Diosdado Cabello fue a la Habana, y hubo el pacto. Así, Nicolás sería el presidente de la República y Diosdado tendría el control de la Asamblea y del partido, además de su influencia en las filas castrenses. Pero estos gobiernos colectivos nunca han funcionado, ni en dictaduras totalitarias ni en democracia, siempre ha sido necesario el líder, el vocero, el presidente, el primer ministro o el rey. Incluso, el experimento soviético decayó cuando perdieron un franco liderazgo. La revolución rusa tuvo a Lenin, luego a Stalin y posteriormente a Nikita Khrushchev, mientras la revolución soviética estuvo viento en popa, a pesar de que el modelo marxista conlleva el fracaso en sí mismo. Luego, vino el gobierno del Comité Central o del Buró Político del partido comunista en los países del orbe rojo y el comunismo se derrumbó. Otro líder, Mikhail Gorbachov abrió las puertas y surgió la nueva Rusia, hoy con Vladimir Putin a la cabeza. En China, primero Mao Zedong mantuvo el poder a sangre y fuego gracias a su fuerte y perverso liderazgo. Luego de su muerte y del proceso que se le siguió por sus “crímenes” y a la “Banda de los cuatro” incluyendo a la esposa de Mao, surgió un claro liderazgo de una de sus víctimas, Deng Xiaoping quien comandó una serie de reformas económicas, políticas y sociales que han logrado la China actual. China ha venido cambiando presidentes en los 90, en el primer decenio del siglo 21 y actualmente Xi Jinping como presidente y Li Kegiang como premier conducen al país.
Todos los países que propulsan un cambio requieren un claro líder o jefe para hacerlo. Basta ver la historia.

¿Es Nicolás Maduro ese líder?

– ¿Puede liderar un país quien no logra liderar a su propio partido?… Ese es el punto clave. Por ello Nicolás quiere derrotar a Diosdado y tomar el control del PSUV. Requiere demostrar que es el jefe, el líder pues.

¿Lo lograría en el III Congreso?

– La única posibilidad que tuvo Nicolás Maduro de legitimar su liderazgo fueron las elecciones luego del fallecimiento de Hugo Chávez. Él tenía que haber ganado con el 80 o más por ciento de los votos. Contaba con el apoyo de la presencia de Chávez en el proceso electoral quien pidió “de todo corazón” que votaran por Nicolás. Sin embargo, el pueblo en su mayoría, lo desconoció y “gano” pírricamente… y no se sabe sí legítimamente. Juzgo que eso marcó definitivamente a Maduro.
Entiendo que la única forma que Nicolás Maduro recuperara liderazgo sería dar un cambio de timón al modelo “chavista”, salir de esa trampa jaula mortal social, política, militar y económica que heredó de Chávez y proponer un nuevo rumbo, sin embargo supongo que ya es muy tarde. Imaginemos que Deng Xiaoping hubiera dicho en China que su gobierno seguiría –a su muerte- los principios de Mao. Su gobierno no hubiera durado.

¿Y los militares?

– Todo indica que se apegarán a la Constitución y a todo su articulado.

¿Cómo ve el futuro de Venezuela?

– Bien, viene un cambio de una u otra manera. No lo dude. Todo a su tiempo.

AR / DDC / @DivanGessen

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